sábado, 7 de abril de 2012



¿Te has fijado en la cantidad de vueltas que da la vida? A veces me gustaría volver a esos tiempos en lo que todo se solucionaba con un simple perdón y un abrazo, aquel tiempo en el que lo único que importaba era regalar tu cariño y jugar en el parque con los amigos. Me gustaría ser niña otra vez, porque todo era mucho más fácil, no tenía ni la mitad de responsabilidades que ahora, ¿el amor? madre mía, eso ni existía como mucho, que te hacía gracia alguien de tu clase, antes todo se elegía con un simple pito pito o con un por mi y por todos mis compañeros. Pero no puedes detener el tiempo y ser una niña por siempre, tienes que ir creciendo porque todo en la vida pasa y cada edad tiene su cosa. Cuando te vas haciendo mayor te vas dando cuenta de que nada es tan fácil como lo pintaban, que tienes que esforzarte con los estudios para poder ser algo en la vida, ser más responsable, saber elegir bien las amistades porque te das cuenta que conocidos muchos pero amigos verdaderos, muy pocos y también conoces el amor por primera vez y llegas a entender que no es todo como cuando veías la película de la cenicienta, que los dos acababan felices y comían perdices, si no que en la vida real y en el amor real, no todo sale bien.. él no va a venir a buscarte con el zapato de cristal para ver si eres tú con la que tiene que casarse, ni una carroza mágica te espera fuera para poder llegar a la fiesta.