lunes, 14 de mayo de 2012

Me encanta esa sensación de dolor en la parte inferior de mi corazón y los ojos hinchados enormes a la mañana siguiente.

Me encanta la torpeza tan espesa que me impide caminar cuando me pongo nerviosa.

Me encanta ser ignorada y no reconocida, físicamente presente pero de alguna manera invisible.

Me encanta esa sensación de estar rota y desgarrada y de experimentar la situación cada vez peor, sin darla a notar.

Me encanta sin poder hacer nada ver a la gente que me importa llorar y lastimarse, ya que son aplastados bajo grandes cantidades de estrés y malos entendidos.

Me encanta pasear por la noche en el frío y sin saber a dónde ir.

Me encanta no ser comprendida y valorada por la población.

Me encanta cuando la gente se siente decepcionado de mí porque tenía un montón de interesantes expectativas.

Me encanta cuando no me puedo comunicar y no sé las palabras para decir.

Me encanta pensar en la incertidumbre del futuro y cómo no, no tener ninguna "habilidad".

Me encanta cuando no paro durante todo el día y no paso tiempo con papá o mamá.

Me encanta tener repetidas llamadas telefónicas y sms... no devueltos, se podría pensar que habría recibido la sugerencia de hace mucho tiempo.

Me encanta cuando mi intención y el impacto son totalmente opuestos

Me encanta el sarcasmo.